La inflación acumulada en el primer semestre se sitúa por debajo de las proyecciones del BCB
El Banco Central de Bolivia informó que el índice de precios al consumidor registró una variación acumulada del 2,3% en el período enero-junio, impulsada principalmente por alimentos y transporte.
El Banco Central de Bolivia (BCB) dio a conocer los datos de inflación correspondientes al primer semestre del año, con una variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,3%, cifra que se ubica por debajo de la proyección oficial del 4,5% prevista para el cierre del ejercicio.
Los rubros que más incidieron en el alza de precios fueron alimentos y bebidas no alcohólicas, con una variación del 3,1%, y transporte, con un incremento del 2,8%. En contrapartida, las tarifas de energía eléctrica y los servicios de telecomunicaciones registraron variaciones mínimas o nulas, lo que contribuyó a moderar el índice general.
El BCB atribuyó el comportamiento contenido de la inflación a la estabilidad del tipo de cambio, las medidas de abastecimiento de alimentos ejecutadas en coordinación con los ministerios de Economía y Desarrollo Productivo, y la moderación del consumo privado en algunos segmentos.
Sin embargo, analistas independientes advirtieron que la inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles como alimentos frescos y energía— muestra una tendencia levemente al alza que deberá monitorearse en el segundo semestre. También señalaron que la presión sobre el tipo de cambio en el mercado paralelo podría generar efectos inflacionarios diferidos.
El BCB mantuvo su proyección de cierre del año en el rango del 4% al 5% y reafirmó que las reservas internacionales se mantienen en niveles suficientes para sostener la paridad cambiaria.